¿Quién no se ha dicho a sí mismo, a sí misma alguna vez esta frase?

Como si fuera tan fácil eliminar de nuestra vida todo lo que hemos vivido, escuchado y visto de un solo plumazo.

No sé si te ha pasado pero yo he vivido momentos en mi vida que he creído que he comenzado desde – 10 como por ejemplo el cúmulo de circunstancias que me han hecho estar aquí, escribiendo esta entrada de blog.

Cuando tienes 7 años, aprendes a que cuando «seas mayor» tendrás un piso con una maravillosa hipoteca, un trabajo estable y un maridito con el que «la vida es de color de rosa». Muy diferente es cuando ya eres mayor y te das cuenta de que:

No tienes hipoteca porque con el trabajo estable y muy mal remunerado, no te la conceden y el «maridito» es un hombre con 0 visión de la vida cuyo objetivo es que no le molestes mientas ve el futbol.

Esta situación aunque parece cómica (demasiado real) generó en mi una ruptura en mi sistema de creencias lo que me llevo a la frustración: queja, inseguridad, cuadro de depresión, enfermedad…

Al no ser consciente de que todo ello era consecuencia de la muy mala gestión emocional y mental, pensaba que «YO ERA ASÍ» y ya te puedo adelantar que: ni de coña.

Y sí, rompí con esa vida y me dije «comienzo de 0».

Tuve momentos brillantes, comencé formaciones, conocí a mi actual pareja, mejoré mi estado físico…pero mi pasado, mi diálogo interno de m****, mis inseguridades, mis traumas y mi ego venían conmigo y esa felicidad de nuevo, comenzó a desvanecerse.

No fue hasta que comencé a romper con mi sistema de creencias limitantes, aceptar mis traumas y conocerme realmente, no quién era sino quién soy, ahí es cuando apareció la magia.

Esto no es una carrera de fondo, prefiero verlo como un camino en el que cada vez te vas equipando mejor y disfrutas más de las vistas y de la maravillosa compañía que escoges llevar contigo.

No es renacer en esta vida, es resurgir de las cecinas, resurgir del fuego que te ha abrasado.

No te engañes, todas las personas hemos pasado por nuestro infierno particular pero lo que tenemos claro es que queremos nuestro trocito de cielo en la Tierra y eso, depende de ti.

No es comenzar de 0, es utilizar tooodo lo que has vivido: lo bueno, lo malo para ponerlo a tu servicio.

Yo ya lo he hecho, ¿te ayudo?

 

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